Carta QR para restaurantes: qué es, qué límites tiene y cómo mejorarla

Una carta QR es una carta de restaurante que el cliente abre escaneando un código con el móvil. La versión más básica es un PDF; la útil es una web con categorías, alérgenos, idiomas y fotos, que se actualiza sin reimprimir. Con platos en 3D, además, el cliente ve lo que va a pedir.

Por Zelerix · Actualizado el

Qué es una carta QR

Un código QR impreso en la mesa que, al escanearlo con la cámara del móvil, abre la carta del restaurante. Se popularizó en 2020 para no compartir cartas de papel y se quedó porque resolvía algo más útil: cambiar precios y platos sin volver a imprimir.

Los tres niveles de carta QR

  1. El PDF. La carta de papel escaneada o exportada. Barata y rápida, pero se lee con zoom, no se traduce, no se filtra y cada cambio obliga a subir un archivo nuevo (y a veces a cambiar el QR).
  2. La carta web. Una página pensada para el móvil: categorías, fotos, descripciones, alérgenos, idiomas y platos agotados. El QR apunta a una dirección fija y los cambios son inmediatos.
  3. La carta 3D. Una carta web en la que, además, cada plato puede verse en tres dimensiones y a tamaño real en la mesa con realidad aumentada. Es la que hace que el cliente entienda el plato antes de pedirlo.

Qué debe tener una carta QR que funcione

  • Abrir en menos de dos segundos con la cobertura de un comedor. Nada de PDFs de 20 MB.
  • Leerse sin zoom: texto grande, una columna, categorías claras.
  • Idiomas: como mínimo español e inglés; alemán o francés según la clientela. Que el cliente elija, no que adivine.
  • Alérgenos en cada plato y, mejor, un filtro para verlos de un vistazo.
  • Dirección fija para que el QR impreso dure años.
  • Fotos reales del plato tal como se sirve, no de banco de imágenes.

Dónde se queda corta

Una foto pequeña no dice cuánto hay en el plato ni cómo llega a la mesa, y un nombre traducido sigue sin explicar qué es. Ahí es donde una carta digital 3D añade lo que falta: el cliente gira el plato, lo pone en su mesa a tamaño real y decide con la misma información que tendría viéndolo pasar hacia la mesa de al lado.

Cómo dar el salto sin cambiar de QR

Con Cartalux, la carta 3D es una carta QR completa: categorías, alérgenos, tres idiomas, tu diseño y una dirección fija. La puesta a punto cuesta 250 € e incluye 5 platos en 3D; después, cada plato se añade por 20 € y el mantenimiento de 25 €/mes cubre hosting y todos los cambios de carta. Detalle en precios; para verla funcionando, demo.cartalux.es.

Preguntas frecuentes

¿Una carta QR puede ser un simple PDF?
Puede, pero un PDF se lee mal en el móvil (hay que hacer zoom), no se traduce, no filtra alérgenos y hay que volver a generarlo con cada cambio de precio. Una carta web resuelve todo eso con el mismo QR.
¿Hay que cambiar el QR cada vez que cambio la carta?
No, si el QR apunta a una dirección fija (por ejemplo, turestaurante.cartalux.es). Los cambios se hacen en la web y el QR impreso sigue valiendo.
¿Es obligatorio mostrar los alérgenos en una carta QR?
Sí. El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de los 14 alérgenos de declaración obligatoria en cualquier formato de carta, digital incluido.
¿Puedo pasar de una carta QR a una carta 3D sin empezar de cero?
Sí. Con Cartalux la carta 3D es una carta QR completa a la que se añaden los modelos de los platos: 5 incluidos en la puesta a punto y 20 € por cada plato adicional.